De inmediato, nadie en el gobierno argentino ha dado respuestas sobre este tema que podría involucrar acciones de posible desaparición de armas cortas y livianas de los depósitos de organismos de Fuerzas Armadas y de Policía y Seguridad y su eventual contrabando a Brasil, donde fueron halladas en manos de bandas de delincuentes comunes. La trascendencia institucional de este eventual ilícito y la reacción causado por el mismo en el seno de las fuerzas involucradas en Brasil en la lucha contra la delincuencia, habrían aconsejado seguir la vía reglamentaria para el estudio de la acusación brasileña. No obstante, en los pasillos del Senado no se niega que el encontrarse posiblemente involucradas en los operativos ilegales algunas personas de las fuerzas armadas y policiales y de seguridad, podría actuar como un freno para las investigaciones que propomdría el Senado. No se debe olvidar que aún no está resuelto el problema del contrabando de armas a Ecuador y Croacia y el presente podría ser un episodio, quizá menor pero importante, en aquellas maniobras.
Algunos observadores opinaron que aún cuando el Senado apruebe los pedidos de informes, no es fácil que éstos sean evacuados por el Poder Ejecutivo, por las razones antes apuntadas, por lo que es indispensable realizar acciones de apoyo a la investigación. Desde Brasil se está presionando legítimamente por el esclarecimiento de los hechos, por ahora a través de organizaciones no gubernamentales, pero no se descarta una reacción más determinada del principal socio de la Argentina en el Mercosur, porque no puede netenderse que pudiera existir inacción en esclarecer hechos de aprovisionamiento de armas a la delincuencia brasileña desde círculos ligados en alguna manera al gobierno argentino.
Por lo pronto, hay acuerdo entre varios senadores argentinos en la necesidad de realizar auditorias a depósitos militares y policiales de armas y de mejoras en los sistemas de seguridad, para evitar la repetición de estos hechos.
Siguiendo la ruta de las armas incautadas en Rio de Janeiro: Algunas pistas para Argentina
El 12 de julio de 2002, en una ceremonia pública organizada conjuntamente por el Gobierno del Estado de Río de Janeiro y Viva Río y el Centro Regional de Naciones Unidas por la Paz, el Desarme y el Desarrollo em América Latina y el Caribe (UN-LiREC), la Gobernadora del Estado, Sra. Benedita da Silva, entregó una lista de 3.145 armas de fabricación argentina a un representante del Consulado General de la República Argentina en Río de Janeiro. Dichas armas habían sido incautadas por la policía de Río entre 1951 y 2001.
Un procedimiento similar fue seguido con los representantes de los gobiernos de otros trece países (incluyendo Brasil). Junto con Argentina, estos países han sido considerados los principales abastecedores de las armas de fuego incautadas por la policía en Río de Janeiro.
La Gobernadora da Silva solicitó formalmente una mayor cooperación internacional para el rastreo de las rutas que esas armas siguieron hasta llegar a un destino ilegal en Río de Janeiro.
Cerca de 8% de las armas extranjeras incautadas en Río de Janeiro son argentinas y Argentina se ubica em el cuarto lugar depués de Estados Unidos, España y Bélgica entre los principales proveedores de armas de fuego extranjeras bajo custodia en la DFAE. Con este reporte nuestro objetivo es promover la cooperación entre las autoridades Argentinas y Brasileñas para disminuir el tráfico ilegal de armas de fuego.
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